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(Por Ing. Héctor Leandro Alcar – Presidente Asociación Civil Tecnológica del Sur)

A pesar de los beneficios innegables que las tecnologías traen al desarrollo de nuestra sociedad, no hay que olvidarse, sino ocuparse, del tema de la contaminación ambiental que pueden causar las mismas, al final de su vida útil. Como sabemos, los equipos tecnológicos, de distintas funciones terminan en lugares comunes de recolección, y sus componentes, con el paso del tiempo, pueden convertirse en sustancias peligrosas, como el plomo y arsénico,  contaminando suelos y napas en los terrenos donde se tiran.

A nivel mundial, la gestión de los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (denominada comúnmente Gestión de RAEEs), representa un reto medioambiental y se está convirtiendo en un reto de primer orden para toda la sociedad, pero especialmente para todos aquellos que son responsables de su producción y puesta en el mercado.

Alrededor del mundo, se está observando y pensando políticas públicas y desarrollos locales para implementar alternativas de soluciones sobre la gestión de los RAEEs, cuya generación está aumentando de forma considerable. Por ejemplo, la Unión Europea estableció en el año 2003, directivas referentes a la gestión de los RAEEs y a su contenido en sustancias peligrosas, proponiendo soluciones a través de políticas públicas. Lo esencial de estas políticas se basan en la responsabilizan a los productores de aparatos eléctricos y electrónicos de la gestión de estos aparatos en el fin de su vida útil.  Existen varios países que han desarrollado experiencias pilotos que han dado distintos y, generalmente, buenos resultados. Entre estos países se destacan Austria, Francia, Alemania, Holanda, España, Reino Unido y Suecia. Por ejemplo, en España, las experiencias se han llevado a cabo en las comunidades autónomas del País Vasco, Cataluña y Andalucía. Se han generado distintos prototipos con distintos resultados.

Actualmente, se considera la importancia en clasificar los residuos en distintos grupos y comprobar si alguno se puede reutilizar. Pero existen componentes o aparatos que pueden ser no reutilizables, para ellos se procede a su desmantelamiento y tratamiento, extrayendo los componentes y tratándolos en lugares estratégicamente aplicables para ese fin.

En Argentina, no hay practicas concretas, si hay emprendimientos y proyectos, sin aun resultados concretos.

Según estudios realizados, existen 5 categorías desde la perspectiva del reciclaje. Como en general las clasificaciones de los RAEE se hicieron desde la perspectiva de la producción o del consumo, ellas no hacen mucho sentido para el reciclaje. Teniendo en cuenta los diferentes criterios importantes para el reciclaje, se presenta la siguiente clasificación:

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 El aprovechamiento de materias primas, el ahorro de recursos naturales y energéticos, y la gestión adecuada de residuos para minimizar los potenciales impactos sobre el medio ambiente, son sólo algunos de los beneficios derivados de la gestión y reciclaje de los RAEEs.

Si vemos el grafico anterior existen grandes oportunidades y beneficios para realizar un programa que los aproveche de dichas ventajas y genere buenas prácticas en Argentina.

Contunuará…

Redacción
Redacción
Periodista / Asesor de Prensa & Difusión / Director Periodístico Tecno & Medios.

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